SALUD

Los pediatras alergólogos alertan sobre campamentos sin protocolos en alergia infantil

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COM salud | 22/07/2018 - 13:42h.

La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) advierte que la mayor parte de los campamentos de verano, que se inician en España esta semana, no tienen ningún protocolo de actuación frente a alergias infantiles. Los pediatras alergólogos alertan que la mayoría no saben cómo atender los casos de reacciones alérgicas, al no disponer de autoinyectores de adrenalina ni de personal formado.

Cada año aumenta un 2% el número de niños con alergia, por lo que SEICAP aconseja estar preparado para su integración y adaptación en todos los entornos y seguir unas recomendaciones que ha incluido en su web www.seicap.es.

Uno de cada cuatro niños en España tiene algún tipo de alergia, según datos de SEICAP. Esta cifra aumenta cada año por lo que cada vez se pueden encontrar más niños en colegios y campamentos de verano con enfermedad alérgica, sobre todo asma, alergia alimentaria y alergia al polen.

"Por eso hay que conseguir concienciar a toda la sociedad y a la Administración en la importancia de favorecer un entorno seguro para estos niños. En el caso de los campamentos de verano se hace incluso imprescindible pues pasan mucho tiempo fuera de sus casas y sin la vigilancia habitual de sus padres, al igual que en el colegio", advierte el doctor Juan Carlos Juliá, coordinador del Grupo de Trabajo de Educación Sanitaria de la SEICAP.

Aunque la mayoría de los niños a esas edades ya están concienciados sobre los cuidados que tienen que seguir o cómo identificar los síntomas, "se deben tomar una serie de medidas para evitar situaciones de peligro que puedan conducir a que un menor sufra una anafilaxia y que, en caso de accidente, se actúe con rapidez para salvar su vida", añade el doctor Juliá.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la mayor parte de los casos de anafilaxia ocurren fuera de casa. Así que también se hace necesario que el personal que forma parte de estos centros esté formado en la atención y el manejo. "Deben conocer los síntomas que pueden tener estos niños en caso de reacción alérgica y saber administrar el tratamiento de rescate, los autoinyectores de adrenalina,  porque en muchos casos puede ser vital", asegura el doctor Juliá.

Los programas de formación de estos monitores incluyen primeros auxilios, pero nada de enfermedades alérgicas y su atención en caso de emergencia. "Aunque puede permitirse que los niños con riesgo de anafilaxia lleven autoinyectores en sus mochilas, es recomendable que los botiquines de los propios campamentos cuenten con al menos dos", comenta.

Por último, los pediatras alergólogos consideran importante que el protocolo incluya medidas de comunicación entre los padres, el centro de salud y el campamento.

"En caso de urgencia es fundamental la aportación que puedan dar los padres y los profesionales sanitarios para indicar qué hacer en cada situación. Además, contribuye a dar seguridad a los padres", argumenta el doctor Juliá.

Un estudio reciente realizado en EEUU y publicado en BMC Pediatrics confirma que uno de cada cuatro padres de niños con alergia tiene preocupaciones sobre la seguridad de éstos en el colegio. Además, la mayoría considera que la implementación de políticas en estos centros son necesarias.

El Grupo de Trabajo de Educación Sanitaria recomienda el siguiente listado de medidas para llevar a cabo en los campamentos de verano y que éstos estén preparados para la llegada de niños con alergia:

1. Debe asignarse una persona responsable de la atención de niños con alergia o asma y saber cómo actuar en caso de reacción.

2. Este responsable deberá poseer una copia del informe del diagnóstico y del tratamiento que haya elaborado el especialista pediátrico.

3. Tanto el responsable como otras personas encargadas del cuidado de estos niños deben recibir formación de un profesional sanitario. El personal de comedor debe estar informado de las alergias alimentarias que pueda haber.

4. El responsable deberá custodiar la medicación, inhaladores o adrenalina autoinyectable, en un lugar seguro pero accesible en caso de emergencia. Asimismo, tendrá que saber administrarla en el caso de que sea necesario y urgente.

5. El personal debe saber identificar y evaluar qué tipo de síntomas está manifestando el menor para poder administrar el tratamiento correcto.

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