La jornada, el jueves 22 de enero en el Foro Solidario, servirá para analizar los retos del sector social, reforzar la colaboración y avanzar hacia modelos más sostenibles y coordinados
La Fundación Caja de Burgos reunirá a entidades sociales en un encuentro de trabajo destinado a poner en valor el papel del movimiento asociativo y a reflexionar de forma conjunta sobre los retos presentes y futuros del sector, destacando la necesidad de avanzar en modelos de colaboración, sostenibilidad y fortalecimiento del tejido social.
Bajo el título "Por qué es importante el movimiento asociativo y cómo fortalecerlo", el encuentro tendrá lugar el jueves 22 de enero, a las 10.00 horas en el Foro Solidario, y se plantea como un espacio de análisis compartido para repensar el trabajo en red como herramienta clave para una sociedad más justa, solidaria y democrática.
Desde su función social, pedagógica, económica y transformadora, las entidades sociales impulsan el empoderamiento ciudadano y la defensa de los derechos colectivos. En este contexto, la Fundación Caja de Burgos quiere situar el foco en algunas claves fundamentales para fortalecer el sector: la colaboración entre entidades, el rechazo a la precariedad como condición estructural y el reconocimiento económico del trabajo que desarrollan las organizaciones sociales.
El encuentro busca también abrir una reflexión estratégica sobre el futuro de las fundaciones y entidades sociales, promoviendo alianzas estables que permitan afrontar de manera más eficaz los desafíos sociales, mejorar el impacto de las intervenciones y avanzar hacia modelos de cooperación más sólidos y sostenibles.
Colaboración entre fundaciones para la recuperación estructural de l'Horta Sud
La importancia del trabajo en red se ha hecho especialmente visible tras la catástrofe provocada por la dana en la Comunidad Valenciana en octubre de 2024, cuando las asociaciones locales, el voluntariado y las redes vecinales articularon las primeras respuestas y desempeñaron un papel clave tanto en la atención a la emergencia como en la reconstrucción social y comunitaria de los territorios afectados.
En este contexto, la Fundación Gutiérrez Manrique, administrada por la Fundación Caja de Burgos, ha impulsado junto a otras ocho fundaciones una iniciativa conjunta para apoyar la recuperación estructural de la comarca valenciana de l'Horta Sud, una de las zonas más afectadas por la dana.
Junto con Fundación Juan Entrecanales de Azcárate, Fundación Caja Navarra, Fundación ADEY, Fundación Privada Banco Sabadell, Fundación Bosch Aymerich, Fundación Daniel & Nina Carasso, Fundación Roviralta y Fundación Mediterráneo, se ha reunido una aportación de 415.000 euros, destinada a un fondo común que nutre el Plan de Recuperación Estructural y Resiliencia 2025-2028 de la Fundació Horta Sud (Torrent, Valencia).
Esta iniciativa no responde únicamente a una emergencia puntual, sino que plantea un modelo de colaboración replicable y escalable, basado en la alianza entre fundaciones donantes y una fundación comunitaria con profundo conocimiento del territorio, capaz de canalizar los recursos hacia proyectos con impacto real y sostenible, y de avanzar hacia una filantropía más coordinada y orientada a resultados.
Charla abierta al público: un año después de la Dana
Como parte de la programación de la jornada, la Fundación Caja de Burgos ha organizado asimismo una charla abierta a la ciudadanía bajo el título "Cuando la comunidad sostiene. Un año de respuesta y desarrollo comunitario después de la Dana", que se celebrará el jueves 22 de enero, a las 19.00 horas, con entrada libre hasta completar aforo. Este encuentro permitirá compartir con el público general el papel decisivo que han desempeñado las asociaciones locales en la respuesta a la emergencia y en los procesos de recuperación social y comunitaria, poniendo de relieve la importancia del tejido asociativo como pilar de cohesión y resiliencia en los territorios. Durante la sesión se abordará el papel fundamental que han desempeñado las asociaciones locales en l'Horta Sud.
Con más de 50 años de trayectoria apoyando al tejido asociativo, la Fundació Horta Sud ha destinado más de 2,5 millones de euros a las entidades afectadas, gracias a la solidaridad de 17.000 donantes, logrando que ninguna asociación tuviera que cerrar y que todas pudieran retomar su actividad, garantizando así la continuidad de la vida comunitaria.