La piloto burgalesa completa sin errores una durísima etapa inaugural en Yanbu, marcada por los pinchazos y el castigo mecánico.
Cristina Gutiérrez y su copiloto Pablo Moreno han completado la primera etapa del Rally Dakar 2026, una jornada inaugural especialmente exigente que ha discurrido íntegramente por los alrededores de Yanbu, con 524 kilómetros totales, de los cuales 305 han sido cronometrados. La piloto española ha finalizado en la 15.ª posición de la categoría Ultimate, tras una etapa condicionada por un pinchazo temprano y un terreno extremadamente agresivo para la mecánica.
Después del breve prólogo del día anterior, el Dakar ha comenzado hoy de verdad con una especial marcada por un auténtico infierno geológico en sus primeros compases: pasos estrechos, rocas afiladas y un alto riesgo de pinchazos que ha obligado a los pilotos a extremar la precaución desde el inicio. Más adelante, el recorrido ha ofrecido tramos arenosos y un final con dunas, donde el ritmo ha podido aumentar ligeramente tras la zona de transición y parada autorizada en el kilómetro 180.
Un pinchazo temprano que condiciona la estrategia
Cristina sufrió un pinchazo en el kilómetro 20, un contratiempo que obligó a replantear el ritmo de carrera desde muy pronto. A partir de ese momento, la piloto del equipo The Dacia Sandriders optó por una conducción inteligente, centrada en minimizar riesgos, cuidar la mecánica y completar la especial sin cometer errores.
"La verdad, contenta con la etapa. Hemos tenido un pinchazo en el kilómetro 20 y nos ha perjudicado porque no sabíamos el ritmo que llevar en ese momento. A partir de ahí me he empezado a concentrar en ver dónde podía llegar. La navegación con Pablo ha sido muy buena. Por ahora, la etapa 1 está completa, así que mañana seguimos", explicó Cristina Gutiérrez al término de la jornada.
La navegación, uno de los puntos clave en este inicio del Dakar, fue especialmente sólida por parte del binomio Gutiérrez–Moreno, permitiéndoles avanzar con seguridad en un día donde los errores se pagaban caros.
Una etapa marcada por los pinchazos entre los favoritos
La dureza del terreno no pasó desapercibida para los grandes nombres del rally. Sébastien Loeb sufrió dos pinchazos antes de la parada, mientras que Nasser Al-Attiyah, al ver los problemas del francés, decidió reservar y no forzar, incluso sin haber pinchado, buscando además una posición estratégica más retrasada de cara a la jornada siguiente.
Lucas Moraes logró evitar los pinchazos, aunque a costa de una conducción extremadamente conservadora en las zonas de piedras, hasta el punto de quedarse enganchado en un paso complicado. Una muestra clara de que, en esta primera etapa, la supervivencia mecánica fue tan importante como la velocidad pura.
Qué esperar de la siguiente etapa: rumbo Yanbu hacia Al-Ula
La segunda etapa llevará a la caravana del Dakar hacia el interior del país, en dirección a Al-Ula, con un paisaje completamente distinto. Los competidores se adentrarán rápidamente en zonas montañosas, con un horizonte escarpado y constantes cambios de ritmo durante los primeros 200 kilómetros. Habrá pistas rápidas, pero también tramos sinuosos y pedregosos que impedirán mantener una velocidad constante durante largos periodos.
Al igual que hoy, un pit-stop intermedio podrá resultar decisivo para montar neumáticos nuevos antes de afrontar el tramo final, donde, tras dejar atrás el terreno más roto, se espera que la media aumente camino de la meta.
Cristina Gutiérrez afronta esta segunda jornada con el objetivo de seguir sumando kilómetros, afianzando sensaciones y construyendo una base sólida en este Dakar 2026 que no ha dado tregua desde el primer día.