VUELTA AL COLE

Las escuelas infantiles fortalecen el protocolo de las instituciones para dar más seguridad a las familias

imagen

Tanto en la protección de los bebés como en las medidas para evitar al máximo cualquier riesgo de infección, los centros de Clece refuerzan al máximo la prevención y la higiene.

E. García | eldiario.es | 15/09/2020 - 19:37h.

Las escuelas infantiles de toda España vuelven a acoger en sus instalaciones a los alumnos desde 16 semanas hasta tres años de edad. 14 meses tiene el hijo de Elisabet Gómez, que va a asistir por primera vez a la Escuela Infantil "Mafalda y Guille" en Valladolid. Ella manifiesta la inquietud de muchos padres que se temen que "las administraciones van muy por detrás de lo que es la propia pandemia en esta vuelta al cole". Sin embargo, tanto las consejerías de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos como las empresas concesionarias de su gestión han pasado buena parte del verano preparando el inicio del curso con diversos protocolos.

Con el fin de hacerlos aplicables a todas las escuelas, los protocolos de las distintas entidades públicas son bastante generales en lo que a educación infantil 0-3 años se refiere. Pero justo por eso en las escuelas infantiles de Clece los han tomado como punto de partida para elaborar sus propios protocolos más estrictos, amplios y adaptados a la realidad de cada centro.

La organización de los bebés

Por lo que respecta a la organización por clases, Ana Madrigal, jefe de servicio de escuelas infantiles de Clece en Madrid, comenta que "se ha llevado a cabo la ampliación de la plantilla para garantizar el cumplimiento de los protocolos establecidos y la formación de Grupos de Convivencia Estable (GCE)".

Un GCE es un conjunto de menores que, junto con su tutor/a, ocupa un aula y no se mezcla con otros GCE, ni el mobiliario, los juguetes y el material didáctico pasan por otras manos que no sean las suyas. Cada GCE dispone de un fichero con los datos de contacto de sus integrantes para facilitar la trazabilidad de los eventuales contagios; algo que se controla mediante mediciones de temperatura a los alumnos/as del GCE con termómetros de proximidad al menos dos veces al día.

Como medidas preventivas, se guardan los chupetes, los biberones y la ropa sucia de cada menor en cajas o bolsas de plástico individual; se sustituyen las toallas por papel desechable y, para la siesta, se intercala la dirección en la que se colocan los menores (cabeza y pies en diferente dirección) en los colchones colocados a una distancia de seguridad de dos metros.

"Como los niños son muy pequeñitos para usar mascarillas, solo se les da una quirúrgica para ponérsela en algún caso sospechoso", aclara Alicia Castillo Martín, directora de la Escuela Infantil Gloria Fuertes en Mijas, la más grande gestionada por Clece.

Desde allí explica otra forma de organización de los alumnos y sus profesores: "los grupos burbuja son unidades de convivencia compuestas por dos aulas que, en el día a día, comparten ciertos momentos como el aula matinal, la siesta y la merienda". El resto del día se encuentran cada uno en su aula específica y ambas aulas tienen su propia tutora pero comparten una persona de apoyo. Aparte de eso, han establecido distintos tramos horarios de entrada y salida escalonados y con una amplia señalética para evitar el contacto tanto de los niños como de las familias en la espera.

Las familias, por cierto, tienen que seguir una serie de recomendaciones, entre otras, mandar a sus hijos sin mochilas ni objetos personales. Estos se descalzan en la entrada y en el centro les ponen patucos de uso exclusivo que no salen de la escuela y que las tutoras lavan y desinfectan a diario. "En la entrada les tomamos diariamente la temperatura y les lavamos las manitas tanto al entrar como en el transcurso de su estancia", añade Alicia Castillo, y asegura que son mucho más rigurosos con la desinfección de los juguetes a diario, de hecho, han desaparecido los juguetes y objetos que no permitían lavado y desinfección y solo se usan una vez a la semana, para garantizar una desaparición total de cualquier rastro.

Además de intentar tener a las criaturas lo máximo posible al aire libre mientras las temperaturas sean agradables y ventilar mientras las aulas, también se airean cinco minutos antes de abrirse y durante dos horas mínimo tras la salida de todos los alumnos mientras se limpia y desinfecta.

Deja tu comentario
publicidad
publicidad


publicidad