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La Economía Circular avanza en Castilla y León: 11 millones de litros de aceites usados reciclados

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Más de 5 millones de litros de nuevos lubricantes retornados al mercado y más de 21.000 toneladas de CO2 ahorradas. En 2018, el sistema encargado en España de la gestión del aceite industrial usado, SIGAUS, logró recuperar 11 millones de litros en Castilla y León, recogiendo en casi 5.000 puntos distintos.

Adesis | 15/09/2019 - 10:00h.

Castilla y León dispone de un buen modelo de ese nuevo paradigma económico que están impulsando las autoridades de Europa y España, y que aboga por minimizar la generación de residuos y reintroducir los que se produzcan en nuevas cadenas productivas. Se trata del caso del aceite industrial usado.

Datos Burgos

En la provincia de Burgos se recogieron 1.856 t brutas de aceites usados, para lo cual fue necesario acudir a recoger a 1.057 establecimientos. En la capital se recogieron 853 t, mientras que se atendieron 583 puntos de recogida en el medio rural. Como ejemplo, se realizaron 546 recogidas de aceites usados en municipios de menos de 1.000 habitantes.

Muy contaminante... 100% recogido

El residuo que generan los lubricantes utilizados en los motores de los vehículos y en la industria es un gran desconocido para la mayor parte de los ciudadanos de a pie. Sin embargo, se trata de un residuo peligroso, que contiene sustancias tóxicas y metales pesados y cuyo impacto sobre el medio ambiente podría ser importante. Desde hace más de 10 años, SIGAUS es la entidad que se encarga de su recogida y reciclaje.

En 2018 en Castilla y León se recogieron 12.896 toneladas brutas (incluyendo el agua y sedimentos con los que el aceite usado suele presentarse), lo que equivale a 52 toneladas cada día, laborable, del año).

Esta recogida exige un sistema logístico que llegue a todos los rincones en los que se produce una gota de aceite usado. Y es que la amplísima diversidad de usos del aceite industrial provoca que la generación de su residuo sea extremadamente fragmentada y dispersa en todo el territorio.

En Castilla y León, 4.820 establecimientos generaron aceites usados en 2018. El 80% de ellos fueron establecimientos que generaron pequeñas cantidades de aceite usado (un máximo de 2.000 kg al año). Por tipologías, el 45% de puntos generadores fueron talleres de reparación de vehículos. Junto a ellos, se recogió residuo en 813 industrias y en otras 1.837 instalaciones de diverso tipo, desde construcción a agricultura, hostelería u otros servicios. En total, se realizaron 9.628 recogidas (39 recogidas cada día laborable del año), siendo la más frecuente de 869 kg (aproximadamente 5 bidones de aceite usado).

Llegar a cada rincón del territorio

En cuanto a la dispersión territorial, fue necesario recoger aceite usado en 966 municipios castellanoleoneses (que abarcan el 90% de la población), incluyendo 908 municipios ubicados en el medio rural, en los que el sistema de recogida articulado por SIGAUS contribuye a la protección del entorno en esas zonas de mayor despoblación, prestando un servicio de valor para el tejido económico local.

La atomizada generación de aceite usado fue tal que se hizo necesaria la recogida de 2.306 toneladas de este residuo peligroso en 1.212 establecimientos situados en zonas desfavorecidas de montaña, cuya altitud y/o pendiente conlleva importantes limitaciones a la actividad agraria y, con ella, al mantenimiento de estas poblaciones.

Precisamente, es en estos entornos más aislados y despoblados donde existen los más importantes valores naturales que deben ser protegidos. En Castilla y León existen numerosos espacios naturales protegidos, en los que se ubican 195 establecimientos que el pasado año generaron 281 toneladas de aceites usados. Como ejemplo, se acopiaron 91 toneladas de este residuo peligroso en la Reserva de la Biosfera Sierras de Béjar y Francia, gracias a la recogida en 60 establecimientos generadores de aceites usados.

Nuevas vidas, con grandes beneficios

Una vez recogido, mediante una flota de camiones cisterna de diverso tamaño, el aceite usado se traslada a instalaciones especializadas para su análisis y tratamiento. En concreto, son 9 las instalaciones de recogida, almacenamiento y tratamiento ubicadas en Castilla y León que participan contractualmente con SIGAUS.

En primer lugar, ha de separarse el aceite neto de agua y sedimentos. Posteriormente, dos tipos de tratamiento diferentes otorgan al residuo una nueva vida, ya sea como base lubricante, o como combustible industrial. En ambos casos, un correcto almacenamiento y entrega por parte de los establecimientos que generan aceites usados hace posible que el residuo sea 100% aprovechado.

La cantidad de aceite usado neto finalmente gestionado y valorizado por parte de SIGAUS en Castilla y León fue de 11,4 millones de litros. Un 69% del mismo se destinó a regeneración, el tratamiento prioritario que permite extraer aceites base, que son el componente fundamental en la fabricación de nuevos lubricantes, que pueden llegar a tener características similares a los de primer refino.

Así, con el aceite usado recuperado en Castilla y León se pudo retornar al mercado 5 millones de litros de nuevos lubricantes. Además de materias primas, la regeneración es un proceso con importantes beneficios en cuanto a la lucha contra el cambio climático: gracias a la gestión en Castilla y León se evitó emitir a la atmósfera 21.096 toneladas de CO2.

El segundo posible tratamiento para el aceite usado es su descontaminación para fabricar combustible de uso industrial, evitando con ello la utilización de otros combustibles tradicionales como el fuel óleo. Gracias a ello se obtuvo una energía equivalente 35 GWh, similar a la consumida en usos eléctricos por 9.983 hogares.

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